
Cuando la naturaleza era diversa, cuando el cemento, el plástico y el dinero no eran dueñxs de la vida, despertábamos la tierra con nuestros golpes de bastón. Pedíamos bienestar..
Hoy en cambio, en los tiempos del ciudadanismo, el desarrollismo y la hecatombe, se le ha robado su lugar a las bestias y bosques para dárselo a los coches y al cemento.
En este sistema que ha concertido la vida en espectáculo, nos han regalado la ilusión del poder mientras han alienado nuestras relaciones.
Imposible despertar la tierra sin levantar el asfalto. Imposible ser alguien sin recuperar el control de lo que somos.
Y ya no tenemos nada que pedir a Amalurra. Por eso celebramos los Arauhausteak (romper las normas), las Inorkeriak.
Tomamos nuestros batones y nos convertimos en Mozorro, para destruir el imaginario de la dominación, para parir nuestros mundos,
para encontrar los caminos a la libertad que sean nuestros.

mozorro… 
…bilakatu!
